Una de las peores traiciones que podemos sufrir o infringir sentimentalmente a nuestra pareja es la infidelidad. Pero esta no surge de manera espontanea, sino que viene derivada de la búsqueda de la satisfacción de ciertas necesidades que no se encuentran en la propia relación. Cuando aparece la infidelidad, no solo el infiel es el culpable, sino que existen diversos motivos que pueden llevar a esa situación.
1. Sentimientos de minusvaloración. A veces, un miembro de la pareja se centra demasiado en sí mismo y en sus propios objetivos personales y no en los de ambos. Esa conducta puede defraudar al otro, frustrarle y disminuir su autoestima al pensar que no es lo suficientemente importante en la vida de su pareja. Si en ese momento surge una tercera persona por la que se sienta valorado y que muestre interés por sus actividades y cualidades, subirá su autoestima y será fácil que encuentre refugio en esa relación.
2. La monotonía. Las relaciones se deben cuidar diariamente. Los detalles cariñosos y tener tiempo para compartirlo con el otro que nos aleje del día a día puede ser fundamental para mantener viva la llama del amor. Si nos sumimos en la rutina y el aburrimiento es fácil que llegue alguien nuevo que nos haga recuperar la ilusión por vivir cosas diferentes
3. Una vida sexual deficiente. Las relaciones sexuales son un aspecto fundamental en una pareja. La insatisfacción sexual es un motivo muy común por el que una persona puede buscar a alguien.
4. Dependencia emocional de los padres. Suele decirse que la familia cuanto más lejos mejor. Necesitamos sentirnos la persona más importante en la vida de nuestra pareja. Si ésta es incapaz de establecer límites con su propia familia, nos sentiremos carentes de apoyo, y la necesidad de ser escuchados, atendidos y valorados nos hará buscar una relación fuera del matrimonio
5. Búsqueda de nuevas sensaciones. Satisfacer la necesidad de seguir sintiéndose enamorado, la curiosidad por experimentar el sexo con otras personas, así como la emoción de vivir algo prohibido, pueden hacer que quiera vivir una aventura.
6. Idealizamos a la pareja. Para continuar idealizando a nuestra pareja, muchas veces elegimos como amante a una persona totalmente opuesta. Hay quienes llevan a cabo todas sus fantasías sexuales con el amante y no con la pareja para sentir que la siguen manteniendo en el concepto de ‘decente’.
7. La pareja lo permite. Se dan casos en que la pareja está de acuerdo en que tengamos relaciones extramaritales, porque es consciente de que necesitamos satisfacer las deficiencias que existen en nuestra propia relación.
8. Miedo a comprometernos excesivamente. A veces la pareja puede ser demasiado absorbente y sentimos miedo de perder nuestra independencia. La infidelidad puede ser un acto que nos haga ver que no hemos perdido nuestra libertad
9. Alarde de poder. Por haber obtenido poder, dinero y una posición social, hay quienes sienten que se han ganado el derecho a tener un mayor potencial sexual con el sexo opuesto.










