En ocasiones la aplicación de la prueba poligráfica es requerida por parejas en su búsqueda de retomar la confianza perdida en casos de infidelidad. Se busca despejar todas las dudas que pueden surgir una vez se conoce la situación, normalmente con el fin de continuar con la relación. A veces es la persona acusada injustamente la que desea demostrar fuera de toda duda que no ha incurrido en la supuesta infidelidad. Ante todo hay que aclarar que la persona siempre se va a someter a la prueba de forma absolutamente voluntaria. En temas tan delicados como este, es de gran valor contar con el asesoramiento profesional psicológico que podemos ofrecerle, sin terminar nuestra labor únicamente en la aplicación de la prueba y posterior realización del informe.
La infidelidad es uno de los motivos más frecuentes por los que una pareja decide romper su relación. Normalmente una persona es infiel cuando la relación de pareja no cubre las expectativas que puso en ella e intenta compensarlas fuera de la relación. Una vez la infidelidad sale a la luz, el otro miembro de la pareja debe decidir si es capaz de perdonar y olvidar y reconstruir los cimientos de la relación. No hay que olvidar que es una experiencia dolorosa para quien la sufre, ya que desestabiliza los cimientos básicos de una relación, como la confianza, el respeto y la sinceridad.
Si la relación sigue adelante, la persona que ha sido traicionada y quiere perdonar, lo puede hacer por varios motivos y dependerá del vínculo que exista entre ambos miembros de la pareja a todos los niveles. Será necesario poner de su parte y no utilizar en hecho como arma arrojadiza, sino ser capaz de perdonar y olvidar, aunque eso no siempre sea posible.












